HistoriaEn 1957 una firma de rematadores publicó un aviso que decía: "Entre
Mar del Plata y
Pinamar, en dos grandes lotes, por orden judicial remataremos...". Así comenzó la
historia de Mar de las Pampas.
El terreno estaba cubierto por cordones de dunas. Daba un aspecto de paisaje lunar, sin vegetación ni pájaros, sólo algunas aves marinas en la costa. Para iniciar los trabajos de fijación y forestación se reunieron antecedentes técnicos, pastos, semillas de arbustos, plantines de árboles y un jeep de tercera mano. Hombres que conocían el oficio afrontaron la intemperie sin horarios, feriados, comodidades ni techo para cubrirse de la lluvia o el
sol. Primero se planeó y levantó la anteduna paralela al mar y luego se plantaron más de un millón de árboles.
Fueron muchos años de esfuerzo e inversión. Los pioneros esperaron que se formara un bosque y recién entonces trazaron la comarca. Es por ello que Mar de las Pampas posee calles que acompañan su topografía. El zig zag de las arterias promueven una circulación tranquila.
Geografía
Ubicación
Enclavada a orillas del Océano Atlántico, esta localidad se sitúa en el sur del partido de Villa Gesell, en la provincia de Buenos Aires.
Distancias
Villa Gesell: 8 km.
Mar del Plata: 90 km.
Buenos Aires: 420 km.
Cómo llegar
Tiene un acceso directo en el kilómetro 420 de la Ruta 11 (Interbalnearia). Se llega desde Villa Gesell por la avenida 3.
En avión se arriba desde Buenos Aires al Aeródromo de Villa Gesell.
En auto, desde la Capital Federal, se toma la Autopista Buenos Aires- La Plata, luego la Ruta Nacional 2 hasta Las Armas, la Provincial 74 hasta General Madariaga y se empalma con la Ruta 11. Otra posiblidad es recorrer las rutas 2, 63, 11 y 56.
En tren se parte de Constitución, en la ciudad de Buenos Aires, y se arriba a la estación Divisadero. Desde allí existen servicios de ómnibus que completan el trayecto hasta Mar de las Pampas.
Relieve
Son playas de suave relieve y arenas finas, sin piedras ni acantilados, codiciadas por quienes eligen el descanso en un entorno salvajemente bello.
Flora
El 70% de la superficie está constituída por bosques. Una reglamentación limita la tala de especies y protege el medio ambiente. El trazado urbano realza el entorno natural constituido por una forestación de más de 40 años con especies seleccionadas para lograr un efecto paisajista de gran impacto visual durante todas las estaciones del año. Cedros azules, pinos, acacias, eucaliptos, cipreses y álamos, conforman una postal verde que sólo es interrumpida por pequeñas cabañas de madera. El estruendo del mar o el viento y el canto de los pájaros son los únicos sonidos que cortan el silencio.
Economía
Se basa en el turismo. En verano llegan, por tandas, unos pocos miles de visitantes de alto nivel adquisitivo. Los alojamientos más habituales son las cabañas, agrupadas en pequeños complejos, donde se incluye un desayuno abundante y un trato personal, pues en muchos casos los que atienden son los dueños. Construidas en madera, en la mayoría de los casos tienen comodidades para cuatro personas, parrillas para el asadito, hogares a leña, televisión por cable y la playa a pocos pasos.
Los restaurantes tienen como mucho 30 cubiertos y la comida – casera, sana y preparada, dentro de lo posible, con productos de la zona- nunca está premarcada. A la hora de salir a tomar algo o a comer surgen en medio del bosque más opciones de las que se puede imaginar: desde casas de té con dulces artesanales y tortas hasta restaurantes italianos para ir en familia o románticos restós franceses con velas incluidas.
Clima
Es templado con temperaturas agradables durante el período estival. Alcanza registros de 33º C y una media anual de 22º C. El invierno, más fresco y ventoso, presenta temperaturas que oscilan entre los 2º C y los 17º C.
Población: Viven 140 familias en forma permanente.
Cultura y Tradición
Vivir sin prisa
La "
slow food" o "
comida lenta" surgió en Italia en oposición a la denominada "chatarra" de las cadenas de fast-food. Este movimiento que propende a mejorar la calidad de vida a partir del
buen comer se extendió como pólvora por la península y posteriormente por el mundo.
El concepto comenzó a desbordarse al resto de las prácticas cotidianas. Las iniciativas "slow" tratan de recuperar los tiempos necesarios que deben demandar las actividades humanas.
La ciudad de italiana de Bra se autoproclamó como la primera "ciudad lenta" y, en un gesto simbólico, retrasó 30 minutos el
reloj de su iglesia para demostrar que lo menos importante era el apuro. Además, el alcalde prohibió que se abran los almacenes los jueves y los domingo, así como tampoco se permite transitar por el centro en automóvil. Como resultado de estas acciones el comercio creció en un 15% y la tasa de desempleo descendió.
El programa de las "ciudades lentas", que cuentan con adhesiones en Europa, Asia y Oceanía, incluye aumentar el número de parques y plazas, evitar las alarmas de los coches y otros ruidos, eliminar las antenas de
televisión, las vallas publicitarias y los carteles de neón. Otras prioridades son el reciclaje, el uso de fuentes de energía renovable y de sistemas ecológicos de
transporte.
En Argentina existen establecimientos gastronómicos donde, bajo la denominación "slow food", se confeccionan
platos con productos orgánicos realizados en su tiempo natural. Mar de las Pampas se destaca como la primera experiencia de una localidad turística en toda América que cumple con las características de "ciudad lenta". Se han desarrollado más del 50 % de los principios que impulsa esta red de pequeñas ciudades alrededor del planeta. Estos tienen que ver con ecología, infraestructura, promoción de
productos locales, atmósfera amigable, calidad del espacio urbano, conciencia y
divulgación del concepto que las aglutina, etc.
En Mar de las Pampas la comunidad y el municipio trabajaron en un Código de Ordenamiento Urbano para garantizar un crecimiento ordenado y planificado. Este balneario le dice no al asfalto, a la extracción de arena de las playas, a las antenas de
radiofonía y
telefonía, a la tala de árboles, a la
publicidad en la vía pública, al tránsito vehicular en la costa y a la
música amplificada en espacios públicos. En el 70 % del terreno boscoso no está permitido construir. Se apunta a conservar playas libres de infraestructuras (hay un solo balneario) para que todos puedan
caminar,
correr o
relajarse en la arena de la manera que deseen hacerlo. La población se organiza para conservar las playas vírgenes y el bosque limpio durante todo el año.
El pequeño ejido urbano está compuesto por
chalets y departamentos de poca altura que se mimetizan con el paisaje, restaurantes escondidos entre los pinos y cabañas frente al mar. Está planificado al estilo de Le Corbusier: la mayoría de las calles no tienen salida, sólo existen para acceder a un
vivienda.