Historia
Camino de arrieros y caravanas en época temprana, ruta de los incas antes de la llegada de los españoles, vía comercial entre el Río de la Plata y Potosí a través del Camino Real, la Quebrada de Humahuaca vinculó culturas distantes desde el Atlántico al Pacífico y desde los Andes a las llanuras meridionales.
El valle fue escenario de culturas ancestrales a lo largo de 10.000 años, desde la instalación de los primeros cazadores. Entre las etnias que se radicaron allí se destaca la omaguaca. Una leyenda de este pueblo hace referencia a una cabeza que llora y exclama: “¡Humahuacac! ¡Humahuacac!”. Algunos historiadores sostienen que el nombre de la quebrada se relaciona con el enterratorio o sepulcro de las principales cabezas del grupo.
Los omaguacas eran los indígenas más adelantados de la región que actualmente ocupa la provincia de Jujuy. Tenían hábitos sedentarios y conocían la cerámica, el tejido, la canastería y la metalurgia. Sobresalían en la agricultura y el pastoreo y construían andenes de cultivos a la manera incaica, ya que el suelo pedregoso de la zona requería de ingeniosos sistemas de irrigación. El maíz era el elemento principal en la alimentación. La carne de guanaco, llama y avestruz completaba su dieta.
Contaban con fuertes o “pucarás” levantados en sitios claves de la quebrada. Estas fortalezas les sirvieron para protegerse de los indígenas recolectores del este y para atreverse a resistir al Imperio Inca, si bien integraron el Collasuyu desde fines del siglo XV. Esta región fue conquistada entre 1460 y 1493 por el soberano Tupac Inca Yupanqui, guerrero que sometió a su poder a todo el altiplano boliviano, Chile hasta Bio-Bio y un área que incluye desde el Noroeste Argentino hasta el sur de la provincia de Mendoza.
La comarca de Humahuaca fue fundada en 1594 por Juan Ochoa Zárate, el cacique Limpita y algunos misioneros. A partir del siglo XVI fue el camino de entrada al territorio que hoy ocupa la Argentina de los conquistadores españoles llegados desde el Perú.
Este sitio fue un centro de importancia en la época de la colonia, hecho que fue transformando el poblado omaguaca preexistente. Sin embargo, la estructura urbana irregular, de herencia indígena, perduró por mucho tiempo. En el siglo XIX se realizó un trazado regular de las calles pero con manzanas desiguales.
En 1974 Jujuy nombró a Humahuaca como “Ciudad Histórica” mediante una ley provincial. La quebrada homónima, que incluye diversas localidades, tuvo que esperar unos años más para lograr el mayor de los reconocimientos. Fue declarada “Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad”. Durante la sesión realizada en París el 2 de julio de 2003, los 21 integrantes del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO tomaron esta decisión de manera unánime y calificaron al paisaje como un "sistema patrimonial de características excepcionales".
Geografía
Ubicación
La Quebrada de Humahuaca es un extenso valle montañoso de 155 kilómetros de longitud que corre en dirección norte-sur. Esta ubicado en el Noroeste de la Argentina.
La localidad de Humahuaca, capital histórica de la quebrada, es el centro neurálgico del circuito de poblaciones de la Puna. Tiene una altitud de 2939 metros sobre el nivel del mar y está asentada a orillas del río Grande.
Cómo llegar
En avión
Hay vuelos de cabotaje que parten del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires y arriban al Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán, a 34 kilómetros de San Salvador de Jujuy, la capital provincial. Se llega a Humahuaca por vía terrestre con servicios diarios de ómnibus.
En automóvil
Se accede por la Ruta Nacional Nº 9.
En ómnibus
Servicios desde todo el país y desde el norte de Chile (Antofagasta e Iquique) llegan a la terminal de San Salvador de Jujuy. De allí parten líneas hacia Humahuaca con frecuencias diarias.
Distancias
A San Salvador de Jujuy (capital provincial): 126 km.
A la ciudad de Buenos Aires: 1500 km.
Economía
Los descendientes de las etnias andinas (omaguacas, coyas y aymarás) se dedican al pastoreo de llamas, ovejas y cabras y realizan una agricultura de subsistencia.
La localidad de Humahuaca es un núcleo administrativo donde se prestan servicios para el área rural circundante. Hay colegios primarios, de enseñanza media y de educación terciaria, un hospital, un registro civil, una oficina de correo y una jefatura regional de la policía.
Esta lugar cuenta con infraestructura de alojamiento, gastronomía y empresas que organizan excursiones. La práctica del turismo cultural está en auge, especialmente desde que la Quebrada de Humahuaca fue declarada por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad”.
Población: 16. 778 habitantes en todo el departamento.
La mayoría es de la etnia coya.
Relieve
Este sitio está flanqueado por altas cadenas montañosas ubicado a más de 2000 metros sobre el nivel del mar. Dada la altura en la que se encuentran los puntos turísticos se recomienda caminar con lentitud para evitar cualquier tipo de malestar ocasionado por la disminución del oxígeno.
Clima
Temperaturas medias
Oscilan entre los 19° C y 23° C a lo largo del año.
Precipitaciones
Toda la zona tiene un clima desértico. Por esta razón el número de días con precipitaciones es reducido y se limita a los meses estivales.
Hidrografía
Por la quebrada corre de norte a sur el río Grande (200 kilómetros). Es caudaloso en verano. Su variación en altitud oscila entre los 4000 metros en el norte y los 1200 en el sur.
Cultura y Tradición
Persisten costumbres prehispánicas que se funden en celebraciones comunitarias. Una parte de las fiestas se asocia al calendario agrícola-ganadero, como “La Minga” y “La Señalada”; otras se asocian con festejos patronales: los “Misachicos”, el culto a los difuntos, los pesebres vivientes y la “Semana Santa”.
Entre los eventos musicales podemos citar el “Festival de la Chicha y de la Copla”, que se realiza el jueves anterior al carnaval; el “Tantanakuy”, un encuentro de solistas e instrumentistas de música del Altiplano que se lleva a cabo en febrero; y el “Festival de la Quebrada”, que se organiza en julio. Los instrumentos musicales utilizados en la zona son el “sikuris”, la “quena”, la “caja”, el “erque”, el “erquencho” y el “charango”.
Carnaval
En febrero o marzo de cada año Humahuaca se convierte en capital del carnaval y centro de la quebrada. Esta fiesta, que cuenta con entusiasta participación popular, dura ocho días y fascina tanto a residentes como a turistas de todo el mundo.
Los festejos comprenden cantos y bailes con máscaras y coloridos trajes. Las guitarreadas se suceden bajo los frescos sauzales mientras las casas abren sus puertas para recibir a las visitas. Hay empanadas, humita, tamales y asado de cordero para comer y “chicha” de maíz y “saratoga” (mezcla de vino y limón) para beber.
La fiesta fue introducida por los españoles y rápidamente adoptada por los indígenas. En la tradición jujeña se produce una libre asociación entre los valores cristianos y los rituales paganos. La figura que representa al carnaval es el diablo, que permite desprenderse de los aspectos negativos que estuvieron reprimidos durante el año.
Algunas ceremonias se repiten año tras año. Uno de ellos es el “Desentierro”, que inicia el “Carnaval Grande”. Luego del Miércoles de Ceniza, la fiesta sigue con el “Carnaval Chico” y culmina con el “Entierro del Carnaval”, que simboliza el arrepentimiento y el fin del frenesí. No obstante, los jujeños, no se resignan a perder los días felices en los que "todo vale" y continúan la celebración en una tercera instancia: el “Carnaval de las Flores”.
Los pueblos de la Quebrada de Humahuaca invocan a la Pachamama con ofrendas de comidas y bebidas para que deje salir al carnaval de sus entrañas. Le piden a la Madre Tierra que no falte la alegría.
Carnavalito
Es una danza de origen incaico que se baila en la Quebrada de Humahuaca sin distinción de clases sociales. Es la forma más compleja y moderna de las grandes rondas colectivas prehistóricas.
La música del carnavalito es generalmente el huaino típico de Perú, Bolivia y el Noroeste Argentino. La orquesta adecuada se compone de “quenas”, “charangos”, guitarras, triángulos, “cajas” y “bombos”. La canción más famosa vinculada con el carnaval jujeño es “El Humahuaqueño”, de Edmundo Saldívar:
“Llegando está el carnaval
quebradeño, mi cholitay.
Fiesta de la quebrada
humahuaqueño para cantar;
erke, charango y bombo,
carnavalito para bailar.”
Diablada de Año Nuevo
Es una de tres ocasiones en que salen los diablos a la calle fuera del carnaval. El 31 de diciembre, a las siete de la tarde, el presidente de una comparsa carnavalesca espera en su casa a las personas que van a disfrazarse. Allí disparan tres bombas de estruendo a intervalos de diez minutos mientras los diablos se colocan sus trajes. Con la tercera explosión la orquesta comienza a tocar y la diablada recorre las calles del pueblo, donde se arman parejas y se bailan alegres carnavalitos. A las doce de la noche la música para, la comparsa con los diablos recorre la localidad, se lanzan fuegos artificiales y la gente se abraza para desearse felicidades. El baile continúa hasta el amanecer.
Gran Cacharpaya
Días antes del carnaval las comparsas humahuaqueñas se reúnen en sus locales para planear coreografía, ensayar coros, aprender nuevos cantos, probar disfraces y bailar en la calle. La “Gran Cacharpaya” es la finalización del ensayo. Es el momento del comienzo de la fiesta. Las comparsas tocan por turno sus melodías y la concurrencia baila movidas danzas jujeñas.
Bautismo de Guaguas de Pan
Diez días antes del sábado de carnaval se realizan las ceremonias de compadrazgo en el campo. A veces están precedidas de una imitación de casamiento, en la cual una pareja de fingidos contrayentes cambia anillos delante de una persona que hace de cura y los declara marido y mujer.
El dueño de casa realiza una fiesta donde se entrega una “guagua” (bebé) de pan a dos personas de su amistad, de uno y otro sexo. Los designados como progenitores entregan esta masa cocida a una madrina y un padrino que eligen entre la concurrencia.
El pseudo-sacerdote santigua el panificado y lo rocía con agua. Terminada la ceremonia, los padrinos devuelven la “guagua” de pan a su "madre", quien se la llevará como recuerdo a su casa. Finalmente los invitados se dirigen hacia una gran mesa donde comen y beben. El festejo prosigue con un baile.
Jueves de Comadres
A sólo dos días del carnaval, una atmósfera de alegría invade la quebrada. En horas de la mañana, las “comadres” se visitan. Da igual si sus parentescos provengan de bautismos, confirmaciones, casamientos reales o fingidos. Importa el lazo espiritual que las une. Estas se encuentran y se saludan: “¡Buenos días, comadrita!”. Luego se echan mutuamente papel picado y talco y salen juntas hacia la casa de otras amigas.
Tincunaco
Esta fiesta surge de la invitación que hace un dueño de una casa del área rural. En su hogar, mujeres y hombres, se reúnen al mediodía, al pie de arcos levantados en el patio, que comúnmente son ramas de sauce adornadas con cintas y flores y tienen atados frutas, rosquetes, empanaditas, quesos, bollos, etc.
Los asistentes, alrededor de 20 personas, se dividen en dos grupos que se colocan frente a frente a 30 metros de distancia. El anfitrión entrega instrumentos de percusión, “cajas”, a dos mujeres con habilidad para cantar coplas. Los grupos comienzan a danzar, tomados por los hombros y precedidos por las “cajeras”. Al encontrarse bajo los arcos las dos damas se dan la mano, se envuelven con serpentinas y se echan papel picado y talco. Luego ambos bandos las imitan. Concluido el “Tincunaco”, los participantes se sientan en bancos ubicados en el patio. El dueño de casa sirve comida y bebida, mientras un conjunto musical toca piezas tradicionales. Al terminar el refrigerio se desmantelan los arcos y se abre el baile, que se prolonga hasta la caída de la tarde, hora en que todos regresan al pueblo cantando carnavalitos.
Fiesta de la Pachamama
Es la más popular de las creencias mitológicas incaicas. La evangelización de América no logró extirpar la presencia de la Madre Tierra en la vida cotidiana de las comunidades aborígenes.
El homenaje principal se observa en agosto, especialmente el primer día del mes. La ceremonia comienza a horas muy temprana, cuando se prende un saumerio en la vivienda. Cerca del mediodía llegan los invitados a cada casa.
Luego compartir un almuerzo se trasladan hasta el patio, donde se cava un hoyo y se da de comer y de beber a la Pachamama. Se depositan en dicho hueco hojas de coca, “chicha”, botellas de alcohol y cigarrillos.
Luego se tapa el hoyo. Al concluir la ceremonia los presentes se toman de la mano para expresar el espíritu de hermandad que reina entre ellos y en rueda danzan al son de la “caja”, la flauta y la copla.
Fiesta de Inti Raymi
Un grupo de personas se reúne para recuperar el milenario pensamiento filosófico incaico cada 21 de junio (solsticio de invierno). La fiesta del dios Sol comienza la noche del 20 de junio en torno al reloj solar humahuaqueño que marca la ubicación exacta del Trópico de Capricornio. Con las últimas luces del día se prenden cuatro fogatas situadas cada una en un punto cardinal. Estas son mantenidas durante toda la noche. A las 24 horas se celebra el Año Nuevo Solar. Los presentes festejan este hecho con cantos, danzas y brindis colectivos.